Hombres y mujeres no somos tan tontos ni tan miserables como parece,
más que nada somos viejos desconocidos a quienes se ha engañado,
confundido y estafado sistemáticamente.
Escrita con una sencillez, honestidad y compromiso desconocidos para
los intelectuales de la época, esta singular e importante pieza de la
trilogía “Nosotros”, obra a la que su creador define como un simple
“abrecabezas para el hogar”, es nada menos que un manual antropológico
pionero, resuelto a poner al alcance de la comunidad una serie de conocimientos
y disquisiciones claves - comunes a ciertas élites intelectuales y económicas
- pero, de hecho, vedadas para el gran público.
Así, aquello a lo que R. Zamit llama “Mandatos Secundarios”, más sus
aportes sobre el origen y valor de los condicionamienos emocionales,
los roles sociales y el denominado “Instinto de madre”, llenarán de
preocupación a un sinnúmero de ideólogos y otros parásitos de nuestro tiempo.
Por lo demás, para tener una idea de lo que deparará la lectura, nada mejor
que citar las propias palabras de un autor decidido a hablar abiertamente
sobre el ser humano y sus circunstancias; “Nunca podremos comprender,
influir o incluso defendernos con propiedad de toda modernidad que se nos
quiera imponer si no sabemos qué y quienes somos; es más, sin saber esto
tampoco podremos entender de qué se nutren nuestra afectividad,
nuestra conducta y nuestras preferencias ni porqué las cosas, privadas
o públicas, siempre ocurren de una manera y no de otra”.
Escoltadas por un sinúmero de ejemplos prácticos e información variada y
de primera línea, temáticas tales como: los condicionamientos emocionales,
el cerebro, sexualidad y conflicto, la columna vertebral de los afectos, la
mujer orgásmica, infidelidad, bisexualidad, educación, origen de lo institucional
y lo religioso, seducción, liderazgo, la mujer y la familia, la eyaculación precoz,
mujer y libertad sexual, la pareja legal, la coquetería especializada, etc.,
completan el entramado de una obra de divulgación cruda y enriquecedora que,
por ser única en su género, no debería dejar de leerse.